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Hemorroides
Para prevenir las hemorroides y sus complicaciones, debemos huir del sedentarismo, de un consumo excesivo de alcohol, especias y picantes.
Son dilataciones de las venas de los plexos venosos de la mucosa del recto o del ano. Esta enfermedad se presenta con mayor incidencia en adultos y personas mayores. Es consecuencia, entre otros, del estreñimiento crónico y de malos hábitos alimenticios.
En personas mayores, también representa otra causa la pérdida de tensión de los músculos que ayudan a impulsar la sangre por las venas. Para prevenirla, es preciso ingerir fibras, tomar abundantes líquidos, evitar el sedentarismo y practicar ejercicio físico.
En el lenguaje popular esta enfermedad se conoce como "almorranas".
Causas
Los principales factores que inducen la aparición de hemorroides, además del estreñimiento, son:
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Embarazo y parto
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Sedentarismo
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Consumo excesivo de alcohol, especias y picantes
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Ingesta de determinados medicamentos
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Excesiva permanencia de pie propia de algunas profesiones.
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Predisposición constitucional, a veces hereditaria.
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Constipación pertinazDiarrea, colitis y enfermedades del rectosigmoide
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Nipertrofia de próstata
Síntomas
Las más sintomáticas son las hemorroides internas, que están en el interior del canal anal, cubiertas por la mucosa de epitelio no queratinizado del canal anal, que si son muy grandes, prolapsan o tienen mucha sintomatología, precisan de hemorroidectomía.
Las hemorroides externas son menos frecuentes, visibles a la inspección del canal anal, están en el área perianal y cubiertas de piel normal. Su principal sintomatología es la congestión y trombosis local, que produce un intenso dolor y requiere abrir la piel y extraer el trombo.
Complicaciones
Hemorragias:
Aparecen en general en el momento de evacuación intestinal. Recubren las heces de sangre roja, su cantidad es muy variable.
Anitis:
Inflamación del conducto anal, se manifiesta por prurito o sensación de ardor en el ano.
Crisis dolorosas:
Dolores a veces intensos en el momento de la evacuación intestinal. Son secundarias a tromboflebitis en una hemorroide. En el examen se ve y se palpa una pequeña masa roja, dolorosa.
Fisura anal
Prolapso:
Los núcleos hemorroidales trombosados arrastran la mucosa anal y producen un prolapso que tiende a agrandarse progresivamente.
Tipos
Las también llamadas almorranas pueden tener diferentes grados según el nivel de descenso de la hemorroide y la dilatación de la misma.
Así, el grado I consiste en una leve dilatación del tejido hemorroidal; no hay sensación de masa anal y produce sangrado y algunos picores ocasionales.
El grado II es peor, puesto que las hemorroides descienden por debajo del esfínter y es necesario empujarlas manualmente para que regresen; hay sensación de masa anal después de la evacuación intestinal.
El grado III se caracteriza por un aumento del tamaño de las hemorroides por encima del esfínter; ocasiona sangrado, picor, ardor y muchas molestias defecatorias.
Finalmente, en el grado IV las hemorroides permanecen por fuera del esfínter la mayor parte del día; sangran con mucha frecuencia, dan la sensación de existencia de un cuerpo extraño y ocasionan una secreción anal permanente.
Tratamiento
Medidas higiénico-dietéticas: no efectuar esfuerzos intensos para defecar, evitar lesiones de la región anal, evitar las bebidas alcohólicas y el café, alentar la actividad física.
Los supositorios y las pomadas con un anestésico local o corticoides pueden calmar una crisis inflamatoria.
El tratamiento adecuado puede resolver este problema, pero en ocasiones es preciso operarse. El médico debe ser el que informe de la opción que más le conviene a cada paciente.
Según el Centro Proctológico que dirige el doctor Germán Vázquez, el protocolo de actuación ante las hemorroides consiste en aplicar diferentes tratamientos según el grado de las mismas. Así, las técnicas utilizadas en función del grado son para las de grado I, crioterapia y escleroterapia; para las de grado II y III, ligadura y crioterapia, y para las de grado III y IV, láser de CO2 y técnica Longo.
Crioterapia: La criocoagulación o crioterapia hemorroidal es una técnica descrita en 1969 por Lewis en Estados Unidos. Se basa en la eliminación por frío del tejido hemorroidal.
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